Quizá unos de los eventos más relevantes del mes en lo que a la moda se refiere. Hace unos días Karl Lagerfeld presentaba su colección Crucero para Chanel, eligiendo como escenario los Jardines parisinos de Versalles.
Mientras Francia cambia su discurso dando un giro hacia la austeridad, Lagerfeld pone su mirada una vez más en el lujo y el glamour que la firma y los jardines merecen. La colección ha sido un homenaje al barroco y la opulencia. Siglo XVIII con aires futuristas.
Las modelos se convirtieron en Maria Antonietas, con caras blancas, chorreras, mitones, corsés y mariñaques. Y todo ello mezclado con un look de lolita japonesa.

Pudimos ver faldas de tweed renovadas con volantes que nos recuerdan a un pastel, por sus formas y colores. Y el eterno lunar sustituido por calcamonías con el logo de Chanel.
Aire rock cocó, aclaró el diseñador cuando le preguntaron por los tintes rococó de su colección. La firma continúa evolucionando y no deja de innovar aunque se inspire en épocas pasadas.

El sello de Chanel está presente una vez más en sus sedas y majestuosas lanas, en las piedras de los vestidos, y en la importancia de los complementos, esta vez con mini bolsos para primera hora del día. Y merece especial mención el bolso regadera forrado en la guata típica de Chanel que luce en su mano John Cortajarena. No os lo perdaís….

Aquí os dejo algunos looks de la colección que no dejaron de sorprender, como los contrastes del aire femenino y lujoso que dibujaba la colección, con las zapatillas creepers como elemento moderno y cómodo para lucir en la ciudad….

Y como buenas seguidoras y amigas de Lagerfeld una vez las pudimos ver en primera fila a Vanesa Paradis, Alice Dellal y Astrid Berges-Frisbei.
