Tu cabello te distingue y es uno de los elementos que definen tu estilo. Pero muchas veces lo sometes a tratamientos dañinos o te olvidas de cuidarlo tan bien como a otras partes del cuerpo.
Cada persona nace con un tipo de cabello con características propias, el cual puede variar con la edad, por la utilización de productos químicos (tintes, decoloración, alisados, permanentes, etc.) y por los agentes externos naturales que actúan permanentemente sobre él. Con frecuencia el cabello se ve afectado por muchos factores como pueden ser el estrés, alguna enfermedad, el sol, el viento, el agua, el uso de tintes, fijadores u otros productos irritantes y también por no brindarle la higiene correcta. Una mala alimentación y una vida sedentaria también se reflejan en el pelo, pues le restan salud, vitalidad, brillo, hidratación y fuerza, de tal forma que se vuelven opacos, quebradizos y con apariencia de descuido. Los cuidados que deben proporcionársele al cabello dependerán del tipo de pelo que se tenga, es decir si este es graso, seco, normal, grueso, delgado, etc. El objetivo a conseguir es mantener la salud y el equilibrio de la fibra, y de esta forma lograremos conservar un aspecto dócil y brillante en nuestra melena.
La clave para mantener el cabello siempre hermoso es saber que:
Cabellos grasos
Un buen método para combatir el exceso de grasa en el cabello es con agua de mar. Seguramente has escuchado que el agua del mar reseca y maltrata el pelo, esto es cierto si es que dejas tu cabello sin lavar o enjuagar luego de sumergirlo en el mar. En cambio, para combatir la grasa, sumerge tu cabeza en agua de mar y masajea el pelo y cuello cabelludo suavemente. El plancton y los minerales que contiene esta agua ayudan a reestablece el equilibrio del cuero cabelludo, revitalizándolo y eliminando el exceso de sebo y la caspa. Aclara tu cabello luego con abundante agua.
Cabellos secos
Para tratar el cabello seco, mezcla aceite de almendras, de palma, de oliva y de ricino en cantidades iguales. Aplica esta mezcla en todo el cabello, masajea y deja actuar por dos horas. Luego lava tu pelo como acostumbras. Obtendrás un cabello hidratado, suave y brillante.
Para el crecimiento del cabello
Para estimular el crecimiento del cabello, deja 50 g de tila en un litro de agua hirviendo. Deja reposar unos cinco minutos para que se haga la infusión. Luego filtra el líquido para eliminar residuos. Utiliza esta infusión para aclarar tu cabello tras el lavado tres veces por semana.
Para la caída del cabello
Si quieres frenar la caída del cabello de forma natural, prepara una infusión de hojas de nogal y salvia. Hierve 50 g de hojas de nogal y 100 g de salvia en un litro de agua, por 15 a 20 minutos. Fíltralo y deja enfriar. Aplica esta mezcla sobre el cuero cabelludo una vez al día sin enjuagar.
Loción reparadora
Para cuidar tu cabello todos los días y mantenerlo hermoso, mezcla 50 g de cola de caballo, 50 g de abedul y 50 g de tomillo en un litro de agua y lleva a ebullición suavemente durante 20 minutos. Deja enfriar la infusión y fíltrala. Tras el champú, aplica la loción en el cuero cabelludo si enjuagar después.



