Entras en el baño, coges el lápiz para hacerte el eyeliner, te acercas con miedo al espejo, miras muy fijamente la forma de tu ojo y te preguntas si esta vez la raya te quedará bien recta y definida, si te lo emborronarás de nuevo o te quedará un rabillo más alto que otro… Te empieza a temblar la mano, te estresas y al final sueltas el lápiz enfadada y te vas sin perfilártelo… ¿Cuántas veces te ha pasado eso?
El eyeliner es un clásico que no pasa nunca de moda. Enmarca el ojo, da profundidad y es uno de los detalles más favorecedores cuando nos maquillamos. No te preocupes, con algunos consejos sencillos la conocida raya del ojo será una tarea fácil y le sacarás el máximo partido a tu mirada. Es cuestión de práctica, y la seguridad para hacer bien el trazo reside en conocer las diferentes herramientas con las que cuentas y la forma del ojo que tienes. ¿Preparada?
ELIGIENDO EL EYELINER PERFECTO
¿Cuál me irá mejor? ¿Cuál es la diferencia entre un tipo y otro? Elíjelo según el resultado que quieras lograr y la experiencia y maña que tengas, hay muchas texturas y formatos diferentes
- LÁPIZ: Es el más usado. Puedes utilizarlo tanto en el párpado como en la línea de agua, con el trazo tal cual o difuminado, y aunque el resultado no es tan vivo ni perfecto como con otros formatos, es uno de los más fáciles de usar. Dentro de los lápices tienes diferentes tipos: Waterproof (resistente al agua), khol (más blandos, pigmentan más y son ideales para maquillar dentro del ojo) o automáticos (no hay que sacarles punta).
- LÍQUIDO: Es el formato más utilizado, el que mas dura junto con el gel y con el que obtenemos un resultado más glamuroso regulando el grosor del trazo. Eso sí, requiere cierta práctica para que la línea quede recta. No se puede utilizar dentro del ojo.
- ROTULADOR: No deja de ser un eyeliner líquido pero en un formato más cómodo. El trazo queda muy intenso y definido y dura bastante en el párpado, aunque no es recomendable utilizarlo en la línea interior del ojo. Este formato se seca antes que el resto, tenlo en cuenta si no vas a utilizarlo mucho.
- EN GEL: Es una crema espesa con la que utilizamos un pincel fino. Resulta un poco más complicado que los demás formatos, aunque es el que mayor fijación tiene.
- SOMBRA DE OJOS: Sí, puedes utilizar tu sombra de ojos para hacerte el eyeliner también, sólo necesitas un pincel fino o biselado plano mojado en un poco de agua. El acabado es más mate que los formatos anteriores pero si la sombra es muy pigmentada te dura todo el día.
- EN PASTILLA O CAKE: Tiene un formato muy cómodo, como las sombras, y se utiliza también con un pincel y humedecido.
COMO HACER EL EYELINER SEGÚN LA FORMA DE TU OJO
Cada ojo es un mundo, y se maquilla de manera diferente según la forma que tenga. Toma nota:
- OJOS RASGADOS: Sólo tienes que seguir la línea natural de las pestañas, sin agrandar el trazo ni elevarlo, para potenciar la forma del ojo.
- OJOS ALMENDRADOS: El trazo tiene que empezar fino en el nacimiento del ojo e iremos engrosándolo de manera ascendente según lleguemos al extremo.
- OJOS CAIDOS: Si éste es tu caso, deberás observar el punto más alto de la elevación del ojo (suele ser hacia la mitad), y a partir de ahí ir trazando la raya más gruesa hasta el final del ojo.
¿A que ahora parece más sencillo? Atrévete con el eyeliner, con un poco de práctica ¡no podrás vivir sin él!










