
Fue una figura discreta, alérgica al cumplido fácil. Se mantuvo voluntariamente en un segundo plano. Aunque no fue la típica musa pasiva y sin temperamento. Desde la sombra, ella dirigía el negocio. Sin Gala no tendríamos el Dalí que conocemos hoy. Ese plano secundario le confería una inmensa libertad, a la que nunca quiso renunciar.
Gala Dalí, que en realidad se llamaba Elena Ivanovna Diakonova. Son muchas las escenas que sabemos de su vida: bajo el sol del Mediterráneo junto al pintor catalán que se convertiría en el hombre de su vida. La hemos visto enferma de tuberculosis en un sanatorio suizo. Huyendo de su Rusia Natal días antes dela Revoluciónen dirección en un París convertido en cuna de Las Vanguardias, y que años después se convertiría en musa del grupo Surrealista.
Durante la madurez, con la blusa abierta y un pecho salido, posando para su esposo, ahora pintor de renombre internacional, Salvador Dalí.
Su vida está documentada gracias por fuentes en docenas de estudios internacionales, contrastada por quienes la conocieron en persona y durante décadas. Contada incluso en primera persona en un diario manuscrito que fue encontrado hace unos años en un viejo baúl abandonado.
Su armario de alta costura es uno de los puntos más interesantes de esta mujer. Por ello decido hablar de ella en mi artíaluco sobre moda. Por que al final, con el paso de los años la moda, el estilo y el saber vestir queda enmarcado en personajes como ella.
Poseía dos docenas de vestidos, con creaciones de Christian Dior, Pierre Cardin, Jean Desses y Elizabeth Arden, además de vestidos creados especialmente para ella por Dalí. Nunca fue un personaje sofisticado como podría serlo una actriz o una dama acostumbrada a los eventos de la alta sociedad. Era una mujer con un lenguaje crudo y bastante colerica. Pero debió ser alguien muy especial y fuerte apara que un genio como Dalí a eligiera como compañera de vida.
Os dejo las palabras que el pintor dijo de ella:
…“Llamo a mi esposa: Gala, Galuchka, Gradiva (porque ha sido mi Gradiva); Oliva (por el óvalo de su rostro y el color de su piel); Oliveta, diminutivo catalán de oliva (aceituna); y sus delirantes derivados: Oliueta, Oriueta, Buribeta, Buriueteta, Suliueta, Solibubuleta, Oliburibuleta, Ciueta, Liueta. También la llamo Lionette, porque ruge, cuando se enoja, como el león de la Metro-Goldwyn-Mayer; Ardilla, Tapir, Pequeño Negus (porque se parece a un animado animalito selvático); Abeja (porque descubre y me trae todas las esencias que se convierten en la miel de mi pensamiento en la atareada colmena de mi cerebro). Me trajo el raro libro de magia que debía nutrir mi magia, el documento histórico que probaba irrefutablemente mi tesis cuando estaba en proceso de elaboración, la imagen paranoica que mi subconsciente deseaba, la fotografía de una pintura desconocida destinada a revelar un nuevo enigma estético, el consejo que iba a salvar del romanticismo una de mis imágenes demasiado subjetivas. También llamo a Gala Noisette Poilue-Avellana Vellosa (a causa del finísimo vello que cubre la avellana de sus mejillas); y también «campana de piel» (porque lee para mí en voz alta durante las largas sesiones de mi pintura, produciendo un murmullo como de campana de piel, gracias al cual aprendo todas las cosas que, sin ella, no llegaría a saber nunca)”….
El Museo Reina Sofía y el Centro Georges Pompidou han organizado conjuntamente una gran exposición dedicada a Salvador Dalí, una de las muestras más completas realizadas hasta el momento del artista ampurdanés. Ya puede ser vista en la capital francesa desde el 21 de Noviembre y después viajará a Madrid, donde abrirá sus puertas el 24 de Abril de 2013.
Si teneis oportunidad no os perdaís una de estas dos citas con el Arte…merece la pena.





