Si no lo has hecho ya, te queda muy poco para enfrentarte al cambio de armario que más ilusión suele hacer (al menos a mi), el de la ropa de verano.
Supone una excelente oportunidad para poner en orden ese caos que sólo tú entiendes y que a veces te desespera, que es tu armario.
Sí, porque a veces se traga algún que otro pantalón o te devuelve una camiseta tan arrugada que tienes que pensar a toda prisa otra opción para salir corriendo al trabajo de buena mañana.
Te encantaría que fuera como una tienda de ropa todo colocado y ordenadísimo, en el que puedes ver la totalidad de tus prendas de un vistazo, ¿a qué sí?
Pues ya que vas a colocar toda tu maravillosa ropa de verano, que ocupa tan poco espacio, quiero aprovechar para darte unos consejos sobre cómo ordenarlo y tener tu ropa perfecta.
1. Todo limpio: antes de guardar la ropa de la temporada que ya finaliza es conveniente lavarla y doblarla en buenas condiciones y en cajas con tapa para que no entre polvo y se ensucie. Una buena idea es guardarlo en cajas transparentes debajo de la cama o en los altillos porque así no ocupan mucho espacio y además puedes ver si contenido
2. Divídelo por prendas: se visualizan mucho mejor las cosas por grupos de iguales, es decir, faldas con faldas, vestidos con vestidos y pantalones todos juntos en la misma zona.
3. Ordena por colores: aunque al principio no suene un poco a maniático compulsivo, haz la prueba. Se tarda mucho menos en elegir lo que combina con otra prenda.
4. Zapatos por orden de uso: el calzado es de lo que más espacio suele ocupar en nuestro guardarropa y se desordena con enorme facilidad. Sitúa en la zona menos accesible los taconazos o los que menos te pongas, más a mano los que usas a diario como botines o deportivas y bailarinas.
5. Los complementos a la vista: tantos complementos diferentes tipos acaban logrando unirse y montar su propio caos en el que no encuentras nada. ¡No te dejes vencer! Usa alguna de las opciones de almacenaje por departamentos y separa las pulseras, collares, fulares, etc. Así los usarás más.
6. Haz una buena selección: aprovecha cada cambio de estación para deshacerte de las prendas que ya no te pones y regálalas a alguna asociación. Además de ayudar a otras personas, te sentirás más liviana si no acumulas año tras año cosas que nunca utilizas y te quedará más espacio para renovar tu armario con nuevas adquisiciones.
